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SUEÑO

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VACIANDO EL CAJÓN

A veces intento cambiar, abro los cajones imprecisos de mi alma y comienzo a derramar hacía fuera los años, las prisas, las risas, los ritos. Con mis dedos inconexos elimino las huellas abruptas del destino, amaso los despojos de los celos en mis piernas y desisto, desparramando las flores perpetuas de mis manos.  indago, pregunto y reflexiono sin motivo de encantos, sometida, levanto alas, levo anclas y vuelo al arco iris del misterio. Inhabilito las dudas y promesas, desparramando la sangre de mi vino, amalgamo los sueños, los reciclo, los diluyo en el suero de mi alma, elimino códigos y cifras del jeroglífico encanto de mi beso, abro labios de esperanza en mi locura para ocultarme al dolor de mis senderos, alimento a gritos los espasmos del angelical halo de tu sexo, me levanto sobre la muralla china, o tal vez solo sobre el muro antisemita, elimino hilos, sedas de esmeraldas, comunicando átomos ionizados al terminal obtuso del cerebro.Vierto los sudores inconclusos de coitos dulces y desechos, acabo el ardiente semen en recogida de frutas en verano, y libo de los frutos del árbol centenario. Ha brotado la sabina de tus ojos, acariciando mis parpados cerrados, cierro el cajón de mi destino y diluyo menta entre tus labios, la saliva envejecida de las horas, los impactos de rayos enmarcados, acabo la taza de la savia, de las dulces colmenas de los trasgos, la linterna negra de las hadas, los besos agrios de los hados.Y abro otro cajón, ese cubo, en donde guardo, desangrados, los sueños, las promesas, los ensalmos... pido ruegos, anticristos, por los luceros, grises, no alcanzados.Más mi vuelo se ejecuta, ejecutando los destellos de los astros, brotan setas en mis surcos, enrejados a lo largo de mi canto, de mi borde, del despierto ángel fiel de mi costado.Desparramo la esperanza, azul abierto entre mis manos, la libidinosa risa del clon perfecto de la bruma, doy la vida de la sombra, al fiel perro de mi amo, ladro y hasta casi vocifero concluyendo en mi cansancio.Abro y cierro ese cajón de espumas enaltecidas y agrando los sentidos, de las nubes y las dunas, mi escenario, excelso, inhabilitando la ternura.He movido los desprecios sobre sendero escarchado, hasta el camino forzoso, lleno de lunas de cardos, los filamentos helados de las crines de los vientos, ya aletargados acarician las paredes del cajón de los pecados, abro de nuevo la vida del cajón ya reciclado y vuelvo a sentir que, al viento, merece ser vaciado.Es el espacio, el secreto, la luz ya están culminando, agarrada voy al surco que deja el filo de tu arado, vida de mi cajón, donde todo ya vuelvo a encerrarlo, hasta la espuma que se me escapó pensando.Empiezo a desempezar lo que había comenzado, vuelvo a agarrar las nubes y meterlas en mi saco, a los rayos y los truenos los convertiré en esclavos para rendirme ante ellos con el paso del verano, otra vez la espuma vuelve a ser solo el desborde de mi vaso, o encanto de mis impases sobre el agua del descanso, otra vez vuelven los celos a sus folios, galgo blanco, y hasta los luceros vuelven a su cielo, azul, pintado, donde al arco iris sueña el regreso de mis pasos, vuelvo a hacer y rehacer la vida, el sol, y mis años.Ahora mis pies se paran, así como mi deseo de cambios, me siento, pienso e indago... reciclo mi larga huella, y vuelvo a soñar que cambio.Mañana sobre una nube... reiniciaré distintos pasos.   

JAQUE MATE

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Saltando casillas negras

eliminando alfiles, peones, reinas

tu... serás el rey de blancas

yo... solamente el de negras

porque para un jaque mate

no permiten ser doncella

cambiare mi condición de dama...

y, aun más, cambiaré la de reina

para jugar la partida

solo, eso... si tu aceptas,

y, en este jaque mate

sucumbiré, aunque no muera,

mis peones no son nada

comparados con mi reina...

y mi vida... es el rey

el que en este tablero juega

y no pienso terminar

el camino que ahora empieza,

tu... dices que ya esta andado

y mi rey a andar empieza...

mueve tu ahora la ficha...

muévela... mi rey no juega. 

UNA HISTORIA EN EL METRO



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Aquella mañana el despertador sonó de manera diferente en mis oídos, mas no le di ninguna importancia, me levanté restregándome los ojos, como cada mañana y llegué a la ducha casi por inercia, me quité el tanga y abrí el grifo, el sonido melódico del agua cayendo sobre la bañera me hacía cosquillas, me metí debajo del chorro potente despertando a aquel día fresco de últimos de septiembre. Acaricié todo mi cuerpo con la  alcachofa de la ducha y me sentí acariciada por miles de dedos masculinos, mientras una de mis manos dirigía el artefacto aquel, la otra amasaba la espuma del gel por toda mi piel, desde el cuello hasta los tobillos mi mano masajeaba, acariciaba mi cuerpo, milímetro a milímetro, comencé a frotar suavemente mi bosquecito perfecto, y uno de mis dedos se abrió paso entre mis labios frotando mi rajita recién despierta, seguí acariciándolo y de pronto sonó la segunda llamada del despertador... uf, era tarde ya, y con prisa fui quitando toda la espuma de mi cuerpo un poco excitado... me sequé con premura.... salí corriendo desnuda hasta el cuarto y abrí el cajón de la ropa interior, cogí uno de mis tangas, el primero que encontré y me lo coloqué sin mirar, luego la falda, el sujetador y la camisa, me calcé unos zuecos de tacón de aguja y volví al baño... me maquillé automáticamente, y me peiné casi sin mirarme al espejo... creo que sabía que estaba guapa... cogí el bolso y  la carpeta y salí de casa sin pensar en nada...En el ascensor, mi mirada fue hacía el espejo y entonces noté que mi mirada era un poco lasciva hoy...y sentí un cosquilleo en mi entrepierna, en ese momento tuve la sensación de que pasaría algo especial. Salí a la calle y me coloqué las gafas de sol, fui caminando acelerada hasta la boca del metro, bajé las escaleras casi a saltitos, pasé por la taquilla sonriendo a aquella desesperada que parecía estar esperando un príncipe azul, empujé con morbosidad el barrote de entrada... ummmmm, en un momento quedaba justo a la altura de mi pubis... aceleré el paso aun más,casi corriendo bajé las escaleras mecánicas para llegar al anden... ya estaba allí... aquella figura llevaba días provocando mi atención, siempre estaba al otro lado, en el otro anden, y hoy.........uf... dios, estaba en el mío, comenzó a excitarme la coincidencia... ahora no le tenía enfrente, le tenía a 5 metros, a mi lado...Se escuchó el silbato y la vocecita ronca ... el tren estaba llegando a la estación... mis piernas temblaban, y me coloqué para entrar en el vagón... vi, como el se colocaba para entrar por la puerta de al lado, pero en mi mismo vagón... se abrieron las puertas y entramos, creo que los dos a la vez, y al buscar sitio coincidimos, los dos nos colocamos al fondo, justo uno enfrente del otro... mis ojos no podía dejar de mirarlo, comencé mirándole los zapatos, unos náuticos blancos preciosos, subí por su pantalón vaquero desteñido y mis ojos se pararon en una entrepierna apretada y creí ver que algo vivía dentro de ese vaquero, imaginé un slip pegado a sus caderas marcando un sexo casi increíble, duro, caliente, brillante... seguí subiendo por una camisa blanca, impecablemente blanca, arrugada, como las que se llevan hoy día, llegué al ultimo botón que tenía abrochado y observé su pecho, debía ser suaveeeeee..........lo intuía... me hubiera gustado acariciarlo con la punta de mis dedos, amplié mi mirada y vi sus hombros perfectos, sus brazos fuertes sin llegar a ser musculosos de gimnasio, aun subí mas mi mirada para ver su cuello, precioso... y luego su barbilla, sus orejas... me centré y fijé mi vista en sus labios, eran carnosos y parecían estar invitándome a besarlos....que digo a besarlos........ a comerlos, mi mirada se desplazó hacía arriba recorriendo su nariz, pequeña, perfecta y aun más arriba... sus ojos.....sus claros ojos... y allí me quedé anclada cuando descubrí que el me mantenía la mirada... me estaba mirando con aquellos ojos azules, limpios, directamente, por un momento quise huírsela, pero algo me retuvo en su mirada... comenzamos a indagarnos mutuamente, por un momento creí que me iba a derretir solo de aguantarla, pero mi instinto me decía que pasaría algo bonito, así que me abandoné a aquellos ojos, mientras sentía que el se abandonaba a los míos...Yo tenía tres estaciones por delante... y mi mente corría como nunca imaginé... mis ojos comenzaron a lanzarle mensajes con prisas, necesitaba saber si le estaba pasando lo mismo que a mi, sentía escalofríos, mi piel estaba erizada, mis pezones duros... notaba como abultaban bajo mi camisa, se estrellaban contra el relleno de aquel sujetador de blonda azul, comenzaban a doler con el contacto y entre mis muslos sentía un cosquilleo intermitente, los presioné para contener los latidos que comenzaba a sentir, de pronto el tren frenó... entraba en la primera estación, me solté de la barra y me dejé arrastrar por la inercia hasta el, choqué  contra su pecho como si en realidad hubiera sido el impulso de la frenada del tren, mis brazos no intentaron parar el contacto y el... atento, abrió los suyos sujetándome por la cintura... ummmmmmmmm, su olor era como el del paraíso soñado, cerré los ojos un segundo y todo un mundo de sensaciones atravesó mi mente, un mundo de sueños inundó mi cuerpo, sentí un escalofrío escandalosamente placentero, mis latidos se aceleraron y mi entrepierna comenzó a sudar, los abrí y directamente le miré a los ojos con deseo, pensé (no se si es lo correcto, pero joder como deseo a este pibe) y me dejé llevar por mi instinto, lentamente levanté mis brazos mientras le decía... perdona, uf... te hice daño?... el, me miró y sonrió con una sonrisa que pude clasificar con XXX, totalmente sensual e incitadora, bajé mi mirada haciendo ver que me sentía avergonzada, tímida...y el sin retirar sus manos de mi cintura acercó su boca a mi oreja y me susurró... eres mi diablillo, hace tiempo que te deseo... uffffffffffffff, yo... comencé a sudar, o a sentir, o a imaginar, y el me atrajo hasta pegar su cuerpo al mío... sentí el calor de su pecho en mi pecho y su aliento en mi cuello... sentí como bajo su pantalón, pegado a mi pubis latía casi tan incontenible como el mío...su sexo. Levanté la cabeza y  vi como aquellos labios carnosos se acercaban agrandándose hacía los míos y cerré los ojos... Me empujó hasta el final del vagón, arrinconándome, su cuerpo estaba pegado al mío, y mis poros comenzaban a erizarse mientras pensaba y deseaba lo que aquel hombre quería provocar en mi cuerpo, sentí como su mano se posaba en mi nuca y me acercaba hacia sus labios, pegó su boca a la mía y con su lengua fue abriendo los míos poco a poco hasta lograr que mi boca se abriera para recibir su lengua caliente, cerré lo ojos, sentí como aquella lengua examinaba toda mi boca y entonces la mía comenzó a batirse en duelo con ella, intercambiamos aquella saliva llena de deseo... a la vez que sentía como mi sexo también comenzaba a babear, sentía mi tanga más que húmedo, calado... mientras su mano había ido bajando lentamente por mi cuello hasta pararse sobre uno de mis pechos, sentí sus dedos buscando mi pezón erecto, y seguí besando aquella boca, abrí los ojos y posé mi mirada en los suyos, estaba completamente excitado y me pegué aun más a su cuerpo para sentir la dureza de su pene bajo el pantalón, sus dedos pellizcaron mi pezón durante unos segundo, luego su mano bajó hasta mi cintura y se metió por debajo de mi falda acariciándome un glúteo, lo apretó y lo soltó, sacó la mano y la metió entre nuestros cuerpos, a la altura del pubis, con sus dedos levantó poco a poco mi falda y ... mis piernas reaccionaron con ansiedad, casi sin darme cuenta las abrí para facilitar que su mano se metiera entre ellas... ummmmmn, noté su calor por encima del tanga, y el tocó suavemente la tela mojada... acercó su boca a mi oreja y mientras lamía y mordisqueaba mi lóbulo ... me dijo: Nena, estás muy mojada... me gusta verte y sentirte tan caliente... Con un dedo separó el tanga... y rozó suavemente mi vello púbico, entonces recordé que estábamos en un vagón de metro, y levanté la mirada por encima de su hombro... de toda la gente que iba en el vagón, solo una mujer se había dado cuenta de lo que estábamos haciendo, mis ojos se encontraron con su mirada y la noté excitada, casi me rogaba con sus ojos que continuáramos, ella, sentada presionaba sus piernas mientras sus manos estaban posadas sobre ellas. Yo estaba deseando que el metiera sus dedos en mi rajita ardiente, necesitaba que me masturbara sin piedad... y quería que aquella mujer viera como aquel hombre me hacia temblar, intentaba ahogar mis gemidos, y para ello pegaba mi boca a la suya, chupándosela frenéticamente...sin dejar de mirar a los ojos de aquella mujer... el comenzó a abrir mis labios con dos de sus dedos y mis piernas se abrieron aun más.... sentía como si una cascada bajara por mis muslos...

 


 

Mi mano empujó la suya haciéndole meter uno de sus dedos en mi gruta ya tan mojada que incluso unas gotitas cayeron al suelo del vagón, luego le desabroche la cremallera del vaquero y metí mi mano buscando su pene tan duro como una roca... le desabroché el botón y bajé su slip para dejar totalmente libre aquel falo hinchado... le bajé la piel y sentí en mi mano sus fluidos de deseo... mis dedos mojados comenzaron a jugar con su glande acariciando sus bordes y jugueteando con su frenillo, luego mi mano se cerró alrededor de su polla y comencé a subir y bajar su piel...despacio, lentamente mientras le miraba a los ojos y sentía como ahora ya eran dos de sus dedos los que entraban en mi chochito baboso... el comenzó a acelerar el ritmo y al mismo tiempo mi mano también batía aquel miembro mas deprisa, la mujer nos miraba con ojos desorbitados y sus manos se escondían ahora bajo su falda, se abrió de piernas y vi como metía sus dedos bajo las bragas y comenzaba a restregarse el coño con vehemencia... mientras se chupaba  y mordisqueaba el labio inferior, a la vez nuestras manos aceleraban mas y mas mientras restregábamos nuestros pechos apretándonos hasta casi hacernos daño... de pronto, el mordió mi oreja y sacó de un golpe sus dedos de mi vagina, ayyyyyyyyyyy, en ese momento un sentí como si me vaciará y un escalofrío recorrió toda mi espalda..............me estaba corriendo como una loca... y gemí con mi boca apretada a la suya... mi mano comenzó a chorrear sintiendo los latidos de su polla mientras se vaciaba en mi mano y caía al suelo todo su semen caliente, la mujer se retorcía en el asiento intentando contener sus gemidos....... estábamos en éxtasis, nos mirábamos, los tres... sintiendo una sensación tan agradable que nos daba igual si alguien más nos había observado... el sacó su mano de mi coño y me la puso en el pecho... se la secó con mi sujetador y sacó un kleenes de su bolsillo y lo pasó entre los dos hasta mi mano, luego sacó otro y con el se envolvió el pene que comenzaba a hacerse pequeño... se lo guardó bajo el slip cerró su cremalleramientras me besaba mirándome a los ojos... la mujer me miró y con su boca hizo un gesto de lanzarme un beso y la leí en los labios...Gracias... me habéis hecho sentir... yo moví mis caderas para que el tanga se colocara en su sitio y le miré a los ojos... sonreí con malicia y le dije suavemente: Encantada de haberte conocido... el me respondió: Igualmente preciosa... en ese momento el tren comenzó a frenar justo en mi estación... me separé de ese hombre y me dirigí a la puerta preparándome para salir, la mujer también se levantó y se colocó en la puerta más allá lanzándome una gran y amplia sonrisa... la sonreí y mi vista se fijó en la puerta esperando a que el tren parara y se abriera... sentía la mirada de el clavada en mi espalda, pero no me volví... el tren se paró y las puertas se abrieron con su sonido hidráulico... me bajé y me quedé quieta, de espaldas al vagón, respiré profundamente... y cuando escuché el silbato de partida, me di la vuelta, miré dentro del vagón....... y el no estaba ahí... cerré los ojos y los volví a abrir... escudriñé todo el espacio que las ventanillas me dejaban ver mientras el tren se marchaba y no estaba... no estaba, volví a cerrarlos y pensé... quizá ha sido solo un sueño... parpadee y miré a mi alrededor... la mujer estaba sentada en un banco con el bolso sobre las piernas buscando algo dentro de el... sintió mi mirada y levantó la suya, me miró como si no me hubiera visto nunca... me dije........ha sido un sueño....ha sido un sueño... e instintivamente llevé mi mano entre mis piernas... estaba mojada..........completamente mojada... metí mi mano en el bolso para coger un chicle... y mi mano tocó un kleenes arrugado, yo no uso kleenes...¿fue un sueño?

  

CAMINA DESPACIO AMIGA

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Amanecer frío, triste, melancólico,

de arco iris en blanco y negro.

La lluvia muerta de mis lágrimas,

la brisa helada de mi aliento.

Sobre mis hombros, cansados, abatidos,

reposa la vida arrastrada. 

Me he encontrado contigo,

amiga,amiga negra y desastrada,

de fría mirada, más no triste,

de boca sin labios, descarnada,

de brazos sin dermis ni epidermis,

de huesos secos y pelados. 

Me he fijado en tus pasos,

y los míos se deciden a acompañarlos,

caminas y vuelves la mirada,

 imprecisa,para conminarme a caminar despacio. 

Muerte amiga, tengo prisacamina ligera,

dame tu manosegún arrastras mi cuerpo,

desaparece mi cansancio.

Amiga muerte acelérame en tus pasos. 

Quiero morirme pronto para olvidar lo pasado

Anochecer sin sentimientos

Libre de melancolías y abrazos

Libre de dolor, ya libre

De heridas y de pecados.

EL ULTIMO BESO

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Secos, vacios, sin vida...

Mis labios se quedan tras el último beso regalado.

Las lágrimas amargas del destino incierto

Rasgan mi rostro oscurecido,

Estoy lívida, fría y aún siento el viento

El aire exhalado por tu adiós desde tu boca. 

Mis ojos, cerrados, aún contemplan tu frescura

Tu encanto, tus ojos de mirada inconfundible,

Mis manos, yertas sobre el pecho

Aún sienten el tacto de tu piel, de la piel de mi locura.

Mis pies, amarrados a la muerte,

Aún caminan a tu lado hacía la vida. 

Mi corazón late aún sobre tu pecho

Y mi sexo muerto aún cabalga en tu montura

Aún reflejo mi silencio en tu silencio

Para gritarte amor desde mí tumba. 

El último beso, el más amargo y el más vivo

Porque nunca se desprenderá de la amargura

Del frío de estos mis labios muertos y morados

Quedará en ellos grabado sin que nada ni nadie lo diluya. 

EL TIEMPO PERDIDO

Era primavera, aún en sus comienzos, las flores no habían abierto, pero los brotes de sus rosales daban muestras de que la vida estaba a punto de estallar, se quedó contemplándolos como extasiada, y comenzó a comparar su vida con aquellos orgullosos brotes, quizá ahora era el momento, el preciso momento de volver a nacer, quizá esta primavera ella también debería brotar, volver a vivir, cerró los ojos, se dio la vuelta y comenzó a caminar hasta la casa, abrió la puerta casi con rabia, entró a paso ligero y aceleró para subir las escaleras de dos en dos, como si se le escapara el último tren, llegó hasta su cuarto y abrió el armario, se paró en seco y frunció el ceño, en un momento le pareció que todo aquello que había dentro del armario no la pertenecía, que aquellos trajes que colgaban de la barra dorada, aquellos jerséis de colores tenues, aquellas camisas y vestidos, que todo aquello pertenecía a otra persona, quizá a una actriz, si, precisamente así se había sentido últimamente, una actriz, una actriz mediocre y oscura, a sus 47 años se consideraba acabada, quemada, tanto había querido vivir que se perdió la vida, sus manos se acercaron suavemente hacía el segundo cajón, el contacto con la madera de haya le resultó frío, se encogió y sacudió la cabeza como queriendo espantar una bandada de pájaros negros, agarró el tirador y deslizó el cajón, se agachó y reposó el cajón sobre sus rodillas, levantó los calcetines y las medias que que cubrían su secreto, sacó la caja metálica, una de aquellas cajas decoradas con flores en las que se envasaba hacía muchísimos años el cacao para el desayuno, cerró del cajón con un golpe seco, se levantó sintiendo que sus huesos se quejaban, y se dirigió a la cama, allí se sentó, sus manos acariciaban el metal frío y su mente solo pensaba en una cosa... tenía que borrar toda su vida anterior, ahora sería una mujer nueva, abrió la caja y comenzó a sacar aquellos papeles amarillentos, sus dedos casi se negaban a rozarlos, pero los agarraba con ansiedad, abrió el sobre azul que el la dejó antes de partir, cuando la obligo a prometerle que no lo abriría hasta que el muriera,(aunque el no había muerto, al menos físicamente) su corazón se aceleró, y sus ojos, aunque intentaba permanecer impasible y fría, comenzaron a lagrimear, se acercó el dorso de la mano a la cara para secarse las lágrimas, con rabia contenida suspiró y rasgó el sobre, sacó el papel doblado metódicamente, se sonrió diciéndose a si misma.- JODIO METODISTA, COMO TE ODIO.
A miles de kilómetros, al otro lado del mundo, el “jodio metodista” leía el periódico internacional, lo hacía a diario, mientras desayunaba café con leche y dos croissant rellenos de jamón de york, allí no existía el pan con tomate y jamón serrano que solía desayunar cuando ELLA se lo preparaba, si no era así, desayunaba apenas una taza de café negro con posos... cogía el diario y lo abría por las páginas dedicadas a España, luego buscaba en ellas algo que le acercara a la actualidad de su ciudad, Madrid, hermosa capital a la que añoraba... solo de vez en cuando, sobre todo si no encontraba ninguna tasquilla donde tomarse un vinito con unos callos o un buen cocido madrileño a la hora de comer, comer... recordaba el porqué se vino a esta tierra, tenía que huir, huir de su existencia anodina, nunca entendió que Luz se enojara tanto cuando partió, quizá por eso decidió no regresar, encendió un cigarrillo, cerró los ojos y metió su mano en el bolsillo interior de su americana de cuadros verdes y negros, rebuscó en el como si llevara todo un archivo, sus dedos, finos, de uñas comidas desde niño parecían ser imanes que atraían, sin utilizar sus ojos, justo lo que el quería ver, sacó un papel doblado “metódicamente” como a él le gustaba tener todo, todo, ¿todo?.¿Acaso había sabido metodizar su vida?
Luz y Alejandro se conocieron siendo niños, la costumbre, quizá, les hizo imaginar que se querían, y alentados por sus familias, iniciaron una relación “formal”. Ella era alta, de piel morena, acostumbraba a vestir ropa de sport, su talante era aperturista, siempre se jactaba de ser totalmente liberal, estudió hasta segundo de BUP, y cuando se dio cuenta, se encontró trabajando en una gestoria colocando sellos en las cartas, automáticamente, el sueldo era bueno y... su vida pasó a ser “cómoda”, con su sueldo podía vivir desahogadamente y disfrutar de algún capricho.
Alejandro, tenía el cuerpo de un Dios griego, a veces parecía Adonis, otras Perseo, y las más se le antojaba Eros, sus músculos eran duros, sus brazos largos parecían abarcar el infinito, su piel era firme, su pelo rizado de un castaño brillante, sus ojos... sus ojos eran tan oscuros como resultó ser su alma, había estudiado solamente hasta terminar EGB, pero tuvo suerte y comenzó a trabajar en una multinacional de alimentación como comercial, muy pronto le ofrecieron la zona más valiosa del país, y no lo dudó, se trasladó dejando a Luz de novia formal, a la espera de su regreso como un hombre importante.
Cuando Alejandro consiguió el ascenso y regreso a Madrid, decidieron pasar por la experiencia de construir una vida “normal” basada en el automatismo del estilo de vida del momento, o sea... decidieron casarse.
En todo el tiempo que convivieron como matrimonio sus vidas pasaron de ser activas a ser simple inercia, ninguno de los dos había salido nunca antes con otra persona, eran como siameses que no podían separarse, pero Alejandro tuvo la oportunidad de volver a tener otro ascenso, de jefe de sección podría pasar a ser director general de departamento, embutidos, ¡¡¡joder con los chorizos!!!, solamente tendría que marcharse tres semanas a Cataluña y conocer de primera mano la “vida y milagros de la butifarra catalana”, a Luz no le hizo ninguna gracia, pero en su interior deseaba liberarse, al menos durante un tiempo de su “amado metódico”, no obstante el día que partió se enfurruño y le montó el numerito-NO ENTIENDO EL PORQUE TE TIENES QUE MARCHAR, POSIBLEMENTE SEA QUE NO TE SIENTES AGUSTO CONMIGO- Alejandro sentía, en aquel momento, que era una buena manera de elevar su status social, así podrían vivir mejor.
Allí conoció a su amante, su relación duró casi 5 años, justo hasta el momento en que ya no pudo sobrellevar el peso de su doble vida y decidió escapar definitivamente a Australia.
Luz desdobló el papel, acariciándolo, leyó la primera frase.-QUERIDA LUZ, SE QUE NO ENTENDERÁS...- ¿entender?¿será cretino?- soltó en voz alta, enfadada, más que enfadada, cabreada, lanzó el papel al otro lado de la habitación como si lanzara una bofetada a aquel “METODISTA” engreído, ¿quien se pensaba que era Luz?¿una mojigata?¿una intransigente? Sabía que el la había sido infiel, lo sabía, pero no la importaba, al fin y al cabo le sintió durante todo el tiempo como una carga, y ¿acaso ella no había tenido contactos extramatrimoniales también?-Cretino. Pensó- se creía el centro del mundo- se levantó lentamente, como cansada, de pie sobre la alfombra, estiró los brazos que sentía pesados, sacudió las piernas que últimamente se le dormían cada vez que las cruzaba, y se pasó los dedos por el pelo, caminó hasta donde el papel yacía arrugado, se agachó, lo cogió y decidió leerlo de una tirada.-cuanto antes mejor-pensó.
NO ENTENDEDERÁS EL PORQUÉ DE MI PARTIDA, MI AMOR YA NO ES TUYO Y N O TENGO VALOR SUFICIENTE PARA DECIRTE QUE LO NUESTRO TERMINÓ- jajajaja. ¿Se pensó que era idiota?-soltó una carcajada y continuó leyendo- EN MI VIAJE A CATALUÑA CONOCÍ A ALGUIEN QUE ME HIZO CNOCERME, EN ESTE MIOMENTO ES MUY DURO RECONOCER LO QUE SOY, TU SABES COMO ESTA TODO EN ESTE PAÍS, CARLES ME HA ABIERTO UN MUNDO QUE TENÍA CERRADO, PERO NO AGUANTO MÁS, ESTOS CINCO AÑOS HAN SIDO UN INFIERNO, TENIENDO QUE LLEVAR ESTA DOBLE VIDA, ESPERO QUE PERDONES, AUNQUE NO ENTIENDAS, MI HOMOSEXUALIDAD.- luz se sonrió, esta vez casi con lágrimas en los ojos, se dejó caer sobre el sillón, frente al comodín, dejó la carta sobre el mármol cubierto por una pañito de hilo, apoyó los codos y se sujetó ala cabeza entre las manos, sus ojos volvían una y otra vez a la ultima frase una y otra vez, cada palabra la resonaba en la cabes, le atronaba haciéndola pensar, sentir lo imbéciles que habían sido los dos ¡¡¡CUANTO TIEMPO PERDIDO!!!, sumida en su dolor no se dio cuenta de que alguien se le acercaba, sintió un ligero escalofrío cuando aquellas manos se posaron en sus hombros, levantó la mirada y cerró los ojos, esperando... Ana se agachó y la besó en los labios.